Comenzando el cambio paso a paso

Comienza

Creo que los cambios drásticos no son buenos, en ningún aspecto, y por supuesto, tampoco en nuestra alimentación.

Si queremos que suceda algo nuevo en nuestro cuerpo, no podemos realizar las mismas acciones de siempre, algo tiene que cambiar. Pero si lo cambiamos todo de golpe, lo más seguro es que nos cansemos en muy poco tiempo, y el efecto rebote empeore la situación inicial que teníamos.

¿Qué deberíamos hacer?

Primero definir nuestro objetivo, ya sea alimentarnos más saludablemente, perder peso…Y después ir diseñando un plan que cumpliremos introduciendo nuevos hábitos y nuevos alimentos poco a poco. Lo más importante es escuchar a nuestro cuerpo: ver qué nos sienta bien y qué no, en qué momentos os sienta bien algo y en qué momentos os sienta mal. No todos somos iguales, no tenemos el mismo cuerpo, el mismo organismo, el mismo sistema digestivo, ni tampoco las mismas necesidades.

Pero hay hábitos que sí o sí te van a sentar mal, sea cual sea tu condición: tomar azúcar y sal refinada, tomar productos envasados o precocinados, harinas refinadas y lácteos. Y sentar mal no me refiero a que te vaya a doler el estómago o te vayas a encontrar mal, sino que a tu cuerpo no le va a sentar bien a la hora de hacer la digestión, a la hora de asimilar nutrientes, o van a alterar tu cuerpo de manera negativa introduciendo sustancias químicas, hormonas…

Eliminando estos alimentos estaremos dando un paso de gigante en la mejoría de nuestra salud. Y os puedo asegurar que se nota. Tampoco hay que obsesionarse. No creo que hacerlo de manera radical tampoco sea bueno. Yo hace tiempo que eliminé el azúcar y los lácteos de mi día a día, pero tampoco os voy a negar que en invierno me haya tomado un vaso de chocolate a la taza calentito….es que está tan irresistible….Eso sí, para digerirlo tardé un día entero…

En lo que estoy ahora es en eliminar las harinas refinadas y sobre todo el trigo. Estoy comprando pan de centeno, pero claro, eliminar el trigo totalmente implica que cada vez que comes fuera es una odisea…pero poco a poco lo iré consiguiendo.

Me quedé sorprendida de la cantidad de alternativas que podemos encontrar para la pasta elaborada con harina refinada de trigo: Tallarines de espelta, hélices de centeno, noodles de arroz, masa para lasaña de centeno…Tenemos muchas opciones para mejorar nuestras comidas.Y para los dulces igual, con galletas de centeno, de espelta…están buenísimas y por supuesto con endulzantes naturales.

Aunque no sea siempre al 100%, creo que deberíamos empezar a cumplir estos pequeños hábitos que suponen una mejora increíble. Lo importante para empezar a cuidarnos es dejar de comer alimentos procesados y envasados, cambiar el azúcar y la sal refinada por endulzantes naturales y sal marina sin refinar, aumentar el consumo de verdura y cenar lo antes posible.

Alternativas a los lácteos hay muchísimas, pero de eso os hablaré en otro momento de manera más extendida.

Muchas gracias por vuestros comentarios.

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